Esta página ha sido diseñada para una resolución mínima de 800x600 y 16 millones de colores. La resolución mínima recomendada son 1024x768 y 32 millones de colores.
Javascript tiene que estar activado en el navegador (en el 95% de los casos ya lo está) para que funcionen ciertos elementos de la página, como las ventanas emergentes que contienen las fotos del grupo.
La página está escrita en XHTML estricto y en CSS, ambos lenguajes estándar dictados por el World Wide Web Consortium (W3C). El navegador recomendado que sabe interpretar de manera correcta el lenguaje estándar y en el que esta página web ha sido probada con éxito es: Mozilla FireFox 1.5.
También es funcional con Microsoft Internet Explorer 6.0 aunque el diseño ha sido simplificado para que este pésimo navegador lo pudiese comprender. Dada la terrible incompetencia de este último, puede que el visitante vea fallos gráficos e incongruencias estilísticas, que no han de ser achacadas al autor de la página, sino al considerado como el peor (y más inseguro) navegador de Internet. Por poner un ejemplo, en las citas:

Con FireFox.

Con Microsoft Internet Explorer.
Cambiar de navegador está al alcance de cualquier usuario de Internet, recomiendo enfáticamente que se cambie a un navegador seguro y que funcione correctamente, como es el caso de Mozilla FireFox, que aparte de ser un excelente y seguro navegador es libre, gratis y está desarrollado por los propios internautas.
A los usuarios de Microsoft Windows XP les aconsejo que utilicen la tecnología ClearType, que mejora de forma considerable la visualización de las fuentes en pantalla. Se puede activar en “Panel de Control” >>> “Pantalla” >>> pestaña “Apariencia” >>> botón “Efectos” >>> casilla “Usar el siguiente método para suavizar los bordes de las fuentes en pantalla:” >>> menú desplegable “ClearType”.
Como se puede apreciar, la diferencia es notable entre la imagen de la izquierda sin ClearType y la de la derecha que sí lo tiene activado. Los usuarios de otros sistemas operativos como GNU/Linux o MacOS no necesitan activar nada, puesto que el único sistema operativo que produce el llamado “efecto escalera” es Windows.